El gran enigma de 2006
Sábado, 30 de Diciembre de 2006
Quienes defienden la pena de muerte, quienes creen en lo de “ojo por ojo y diente por diente”, tienen razones para estar hoy satisfechos con la ejecución de Saddam Hussein, aunque sea inútil o incremente la violencia, aunque se pierda así la oportunidad de mostrar la superioridad moral de la sociedad que juzga frente al criminal.La muerte de Saddam es, en esa lógica de venganza, el precio que paga por sus crímenes. Pero la realidad es, también, que sólo ha sido juzgado por una pequeña parte de ellos. Llama la atención que crímenes que formaron parte importante de las razones para la guerra, como el uso de armas químicas contra los kurdos -y los iraníes, no hayan sido juzgados. Tal vez no convenía escarbar demasiado.
uando se extingue, también, el 2006, nos recuerdan la noticia del año, el hombre o la mujer del año. Otros, identifican el enigma del año, del que escribí aquí hace unos meses : ¿por qué Bush leyó a Camús?, e incluso tratan de situar esa lectura en la búsqueda de la lógica de la guerra de Irak.
Pero el enigma persiste, porque, como dice atinadamente el periodista: “si Bush buscaba una explicación a la violencia irracional, ¿no debió haber recurrido, antes que a Camus, a las evaluaciones del Pentágono y la CIA que sirvieron de base a la concepción, el planeamiento y la ejecución de la invasión de Irak?”.

Aunque esperada,
No sé por qué sorprende
Me lo dijo en Madrid hace un par de meses. “voy a tocar en diciembre en la cancha del Boca”. Yo, todavía sigo aquí y voy a perdérmelo. Esta noche y mañana,
Parece que no soy el único. Hoy he descubierto, dentro del Ministerio de
Son muchas las 

