¿Llave francesa o llave inglesa?
Domingo, 5 de Octubre de 2008
Sin llegar al extremo de la carpeta indoor, es frecuente encontrar en el idioma español variantes locales para denominar objetos de la vida cotidiana, una riqueza por la que confieso mi fascinación.
Esta semana he descubierto un término del vocabulario argentino: “pinche sobre el icono (ícono en Argentina) con la llave francesa”, me dijo por teléfono el técnico cuando trataba de reconfigurar mi Blackberry. Cuando le expliqué que en España le llamamos “llave inglesa” respondió: “mirá vos” (expresión multiuso que pronto aprendemos los españoles) y derivamos a una conversación sobre el posible origen de las diferentes denominaciones.
Tras una somera investigación, he podido averiguar que en Venezuela, Perú o Argentina, la denominación es “llave francesa”, mientras que en España, se usa “llave inglesa”, término que se usa en Argentina para lo que en España llamamos “llave de fontanero” o “grifa” (supongo que de “grifo”), en forma de F. En México, la regulable es el “perico” y la fija, llave inglesa. Me gusta la definición portuguesa: “A chave inglesa é uma ferramenta que facilita mecanicamente a aplicação do torque para girar parafusos e porcas”. Franceses (”clé à molette“) e ingleses (adjustable wrench o spanner) no reclaman la paternidad.
¿Y en Chile? Los chilenos, siempre tranquilos, no hacen de esto un problema, usan uno u otro de los dos nombres. En Uruguay se usan también indistintamente. Cuando se lo conté ayer a un amigo argentino que, hace muchos años, era corredor de autos, me dijo: “en Argentina también se llamó “llave inglesa”.
En todo caso, quede constancia de que la llave regulable horizontal la inventó un inglés y la perfeccionó un sueco. Un artista argentino ha creado el diseño de la imagen que he elegido, probablemente inútil, pero bello. No es el único. Se admiten aportaciones a esta investigación sobre la evolución del idioma.












