Toros en el Suspiro del Moro
Domingo, 10 de Septiembre de 2006
No es Ronda ni las Ventas, ni Parla. Es Otura, 5.900 habitantes, a un tiro de piedra de donde Boabdil lloró la pérdida de Granada. Ayer, mi pueblo entró en los anales de la tauramaquia gracias a una plaza de quita y pon, sólida y de buena factura.

Sin el glamour empalagoso de los primos Rivera en la Goyesca, aquí estaban Canales Rivera y dos de la provincia, Chicote y Guejareño. Tres orejas cada uno, pero eso es lo de menos. Hubo algo espectáculo y mucha diversión.
El reglamento se aplicó, también aquí, con rigor… y con imaginación. Los niños no pueden estar en el tendido. Y así fue hasta para el hijo de Chicote y de Marina Heredia.

Anoche, como cada año, 

